Menú Superior

El Intestino: Nuestro Segundo Cerebro

Microbioma, Intestino nuestro segundo cerebroLa mayoría de las personas alguna vez hemos sentido mariposas o cosquilleo en el estomago, dolor e hinchazón en el abdomen cuando nos estresamos o vivimos intensamente una emoción. Desde siempre nuestro aparato gastrointestinal, al menos simbólicamente, se ha relacionado con nuestras emociones y hoy en día la ciencia tiene pruebas concretas que avalan estas creencias populares.
Investigaciones científicas han demostrado que nuestro cuerpo se compone de más bacterias que células y, en forma general, las han llamado microbioma. La mayoría de éstas bacterias viven en nuestros intestinos y juegan múltiples funciones en nuestra salud. Nuestro aparato gastrointestinal ya no es visto solamente como el encargado de digerir y absorber los nutrientes de los alimentos, sino que se ha demostrado que juega un rol muy importante en regular los procesos inflamatorios e inmunológicos del cuerpo. Un intestino saludable consiste en una gran diversidad de bacterias, que cuando se altera se denomina disbiosis, lo que contribuye directamente a estados de enfermedad. En vista de éstos hallazgos, el microbioma ha sido foco de variadas investigaciones que han contribuido a un nuevo entendimiento de las enfermedades autoinmunes, gastrointestinales e incluso cerebrales.
A lo largo de nuestra vida, nuestro microbioma puede verse afectado por un sinnúmero de factores, tales como el estrés, toxinas, químicos, ciertos alimentos y sedentarismo, entre otros, que hacen en conjunto que nuestro microbioma se altere y se gatille la enfermedad.  Nuestra microbiota juega un rol fundamental en nuestra salud física y psicológica mediante su propia red de neuronas que se denomina Sistema Nerviosa Entérico, un complejo sistema de más de 100 millones de fibras nerviosas que secretan una gran cantidad de neurotrasmisores.  Está claro hoy en día que nuestro cerebro e intestinos funcionan de forma tan coordinada que en vez de parecer dos entidades separadas funcionan como un solo sistema integrado.Dada la íntima interacción entre cerebro e intestino, es evidente que ciertos factores emocionales y psicosociales pueden gatillar síntomas en el intestino, provocando lo que se denomina Enfermedades Gastrointestinales Funcionales, entre las que destacan por su frecuencia: cólon irritable, dispepsia, reflujo gastroesofágico, constipación y diarreas crónicasA la luz de esta nueva información y avances científicos, parece poco probable tratar éste grupo de enfermedades de manera exitosa sin un enfoque integral, que incluya manejo del estrés, emocional, psicosocial, entre otros.Microbioma y Eje Cerebro IntestinoEsta nueva forma integral de tratar a los pacientes ha sido avalada por numerosos estudios e investigaciones. Entre ellos destaca un estudio llevado a cabo por la Universidad de Harvard que demostró efectos positivos de la meditación en la reducción de los síntomas del del colon irritable y de la enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.

Visto por el otro lado, una mala salud intestinal ha sido implicada en alteraciones neurológicas y neuropsiquiátricas, como en la esclerosis múltiple, autismo y enfermedad de Parkinson. Estudios han involucrado los estados proinflamatorios producto de disbiosis intestinal como causantes en parte de estas enfermedades. Incluso, investigaciones recientes han relacionado estados depresivo con alteraciones proinflamatorias secundarias a una pobre salud intestinal. (1,2)

Nuestra salud cerebral depende de una serie de factores que tienen relación directa con nuestra salud intestinal, incluyendo sobre todo nuestra dieta (reducción de azúcares y carbohidratos refinados), asì como la ingesta de pre y probióticos.

En resumen, podemos decir que el aspecto más relevante de la conexión cerebro-intestino es el entendimiento de que muchas de nuestras elecciones del día a día juegan un rol importante en nuestro bienestar global. Este enfoque más integral de la salud y el bienestar, demuestran una vez más que lo físico y lo mental-emocional no se pueden separar, por el contrario, tienen que ir de la mano para llevar una vida más plena y saludable.

Escrito por: Dr. Carlos Rau

Referencias: 

  1. The gut-brain axis: interactions between enteric microbiota, central and enteric nervous systems. Ann Gastroenterol. 2015 Apr-Jun;28(2):203-209.
  2. Mind-altering microorganisms: the impact of the gut microbiota on brain and behaviour. Nat Rev Neurosci. 2012 Oct;13(10):701-12.
  3. Genomic and clinical effects associated with a relaxation response mind-body intervention in patients with irritable bowel syndrome and inflammatory bowel disease. PLoS One. 2015 Apr 30;10(4):e0123861
  4. The Microbiome and Mental Health: Looking Back, Moving Forward with Lessons from Allergic Diseases. Clin Psychopharmacol Neurosci. 2016 May 31;14(2):131-47.
  5. Gut microbiota in autism and mood disorders. World J Gastroenterol. 2016 Jan 7;22(1):361-8.
  6. The Gut-Brain Axis: The Missing Link in Depression. Clin Psychopharmacol Neurosci. 2015 Dec 31;13(3):239-44.
  7. Dysbiotic drift: mental health, environmental grey space, and microbiota. J Physiol Anthropol. 2015 May 7;34:23.
  8. Microbiota, the immune system, black moods and the brain-melancholia updated. Front Hum Neurosci. 2014 Sep 15;8:720.
  9. The gut microbiome and diet in psychiatry: focus on depression. Curr Opin Psychiatry. 2015 Jan;28(1):1-6.
  10. The Microbiome in Mental Health: Potential Contribution of Gut Microbiota in Disease and Pharmacotherapy Management. Pharmacotherapy. 2015 Oct;35(10):910-6.
  11. Gut microbes and the brain: paradigm shift in neuroscience. J Neurosci. 2014 Nov 12;34(46):15490-6.
  12. Intestinal microbiota, probiotics and mental health: from Metchnikoff to modern advances: part III – convergence toward clinical trials. Gut Pathog. 2013 Mar 16;5(1):4.
  13. Gut-Microbiota-Brain Axis and Its Effect on Neuropsychiatric Disorders With Suspected Immune Dysregulation. Clin Ther. 2015 May 1;37(5):984-95.
  14. Psychobiotics and the gut-brain axis: in the pursuit of happiness. Neuropsychiatr Dis Treat. 2015 Mar 16;11:715-23.
  15. Gut emotions – mechanisms of action of probiotics as novel therapeutic targets for depression and anxiety disorders. CNS Neurol Disord Drug Targets. 2014;13(10):1770-86.
  16. The impact of microbiota on brain and behavior: mechanisms & therapeutic potential. Adv Exp Med Biol. 2014;817:373-403.
  17. The microbiota-gut-brain axis in functional gastrointestinal disorders. Gut Microbes. 2014 May-Jun;5(3):419-29.
  18. Gut/brain axis and the microbiota. J Clin Invest. 2015 Mar 2;125(3):926-38.
  19. Modulatory Effects of Gut Microbiota on the Central Nervous System: How Gut Could Play a Role in Neuropsychiatric Health and Diseases. J Neurogastroenterol Motil. 2016 Apr 30;22(2):201-12.
  20. Gut brain axis: diet microbiota interactions and implications for modulation of anxiety and depression. Curr Opin Biotechnol. 2015 Apr;32:35-41.
  21. Collective unconscious: how gut microbes shape human behavior. J Psychiatr Res. 2015 Apr;63:1-9.
  22. The impact of gut microbiota on brain and behaviour: implications for psychiatry. Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2015 Nov;18(6):552-8.
  23. Increased IgA and IgM responses against gut commensals in chronic depression: further evidence for increased bacterial translocation or leaky gut. J Affect Disord. 2012 Dec 1;141(1):55-62.
  24. So depression is an inflammatory disease, but where does the inflammation come from? BMC Med. 2013 Sep 12;11:200.

Todos los artículos del Dr. Carlos Rau

Enlaces de interés:

, , , ,