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Aceite de chía, una fuente vegetal de omega 3

ChiaLos ácidos grasos (AG) poliinsaturados omega 3 (AGPI ω-3), y especialmente el ácido docosahexaenoico (DHA), participan en el desarrollo cerebral y visual del feto y del lactante, constituyéndose en nutrientes críticos durante el embarazo y lactancia. Los pescados grasos históricamente han sido reconocidos como la mejor fuente de DHA. Sin embargo, su consumo a nivel poblacional es bajo, el contenido de omega 3 del pescado varía considerablemente dependiendo del alimento que consume el pescado o su forma de cultivo, y no olvidemos la controversia sobre el contenido de metales pesados que poseen los pescados grasos y el efecto de ellos en el crecimiento del niño. Por esta razón investigadores de la Universidad de Chile llevan varios años estudiando otras fuentes de omega 3 en el reino vegetal y el efecto de su consumo en mujeres embarazadas.

El ácido alfa-linolénico (ALA) es otro tipo de omega 3, que es de origen vegetal y precursor del DHA. Esto quiere decir que un porcentaje del ALA se puedo transformar en DHA en el organismo, para lo cual requiere varios pasos bioquímicos. Esta transformación de ALA a DHA no es tan sencilla, por lo que siempre se ha preferido el consumo directo de DHA como fuente de ácidos grasos omega 3. Esto pone en aprietos a personas vegetarianas, veganas, que no tienen acceso a pescados grasos, o que no quieren tomar riesgos respecto al consumo de metales pesados y contaminentes en este tipo de pescados.

Recientemente varias investigaciones sugieren que la conversión de ALA a DHA aumenta en mujeres en edad fértil y embarazadas, y también se ha visto en estudios con animales que dietas ricas en ALA pueden incrementar los niveles tisulares de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega 3. A pesar que lo anterior se ha establecido experimentalmente en roedores, los resultados obtenidos con modelos experimentales pueden ser comparados con lo que ocurriría en el ser humano. Por esta razón resulta interesante estudiar alimentos como la chía, conocida por ser rica en omega 3, y más específicamente el aceite de chía, en donde se concentra mucho más el ALA, que posee 60-65% del total de grasas.

En marzo de este año se publicó un estudio que comparo la aceptabilidad de un aceite de canola (10% ALA) y chía (63% ALA) en embarazadas chilenas, evidentemente el fin de este estudio es saber si la población de embarazadas chilenas aceptarían incluir este tipo de aceite en su alimentación diaria, afortunadamente el estudio fue satisfactorio en cuanto a la aceptabilidad, sin mostrar diferencias con el aceite de canola.

Considerando lo anterior podríamos señalar que el consumo de aceite de chía durante el embarazo y el período de lactancia podría contribuir en entregar los beneficios nutricionales del ALA en el feto y la madre, y se convertiría en una alternativa para aumentar su ingesta dietaria. Si bien es necesaria mayor evidencia científica (para lo cual se está estudiando el uso del aceite de chía en varios centros de investigación), es una excelente noticia para vegetarianos, veganos y madres embarazadas que quieran enriquecer su dieta y fortalecer el desarrollo neurológico de sus hijos.

En cuanto a la cantidad se ha sugerido que los requerimientos cerebrales de DHA pueden ser cubiertos con un aporte de ALA cercano al 2 a 5% de la energía/día, lo cual permitiría inferir que un consumo importante de este precursor puede cubrir los requerimientos cerebrales de DHA. Por lo tanto se necesitarían entre 5 a 11 gramos de ALA al día, en base a una ingesta de 2.000 kcal. Si consideramos que el actual aceite de chía disponible en el mercado posee 3 gramos de ALA por porción, tenemos que con 2 a 4 cucharaditas al día bastarían para cubrir el requerimiento.

No debemos olvidar que otros alimentos son importantes en el embarazo y lactancia, como los vegetales, legumbres, frutas, frutos secos, cereales naturales e integrales, entre otros y uno de los aspectos más importantes para aprovechar los beneficios del omega 3 es disminuir el consumo de omega 6, presente principalmente en grasas vegetales como la margarina, aceite vegetal, carnes grasosas de vacuno, cerdo y sus derivados.

Texto y revisión: Nut. Nicole Braquenier

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Referencias

1. Rev Chil Nutr Septiembre 2012, Nuevas fuentes dietarias de ácido alfa-linolénico: una visión crítica. Jessica Morales P. Rodrigo Valenzuela B. Daniel González M. Marcela González E. Gladys Tapia O. Julio Sanhueza C. Alfonso Valenzuela B.

2. Rev. Chil. Nutr. Junio 2013. Composición química de semillas de chía, linaza y rosa mosqueta y su aporte en ácidos grasos omega-3. Paula Jiménez P. Lilia Masson S. Vilma Quitral R.

3. Rev. Chil. Nutr. Marzo 2014. Evaluación de la aceptabilidad de dos aceites vegetales con diferentes niveles de ácido alfa-linolénico en embarazadas de la Región Metropolitana de Chile. Alejandra Valencia C. Rodrigo Valenzuela B.Karla Bascuñán G. Rodrigo Chamorro. Cynthia Barrera R. Mariana Faune P. Macarena Jara N. Cecilia Kuratomi M. Andrea Moraga F. Daniela Silva R. 

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